martes, 3 de diciembre de 2013

Capítulo 11: Una mañana diferente.

Capítulo 11: Una mañana diferente.
 
Cris abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba en su cama, abrazada a algo. Bueno, mejor dicho, a alguien. Dani la observaba, sonriente.
-Oh, buenos días… -Murmuró, su boca algo pastosa.
Recordó que habían pasado toda la noche hablando sobre gustos, y no pudo evitar que una sonrisa decorase su rostro. Le quería. De eso estaba segura.
-¿Por qué sonríes tanto? –Preguntó Dani, curioso.
-¿Y tú por qué me miras tanto? –Acarició su mejilla antes de besarla.
Fue a levantarse, pero el chico no la soltaba, y su mano derecha seguía entrelazada con la izquierda del rubio.
-Te miro porque me gustas. –Citó.
-Espera, ¿has leído Divergente? –Se abalanzó sobre él, eufórica.
-¡Eh, pequeña, me aplastas! –Rió, abrazándola. -¿Tus padres no se despertarán?
-No están en casa. –Se encogió de hombros. –Viajan mucho por trabajo, apenas les veo.
-Carlos me odia, ¿sabes? –Murmuró, y una punzada de dolor se extendió a través del pecho de la chica.
-Lo siento… -Susurró, sus ojos cristalizándose. Él no podía decirle que no era su culpa, porque sí lo era. Ella estaba rompiendo Auryn. Y no lo permitiría. –Vete, Dani. –Cerró los ojos, intentando contener las lágrimas. –Por favor, no dejes que el grupo se acabe por mi culpa. –Enterró su rostro entre sus rodillas, sin poder calmarse.
-Cris, escúchame. –Se acercó a ella y le acarició ambas mejillas, obligándola a levantar el rostro y mirarle. Estaba llorando. –Es un riesgo que merece la pena. Pero somos como hermanos, solo tengo que hablar con Carlos y solucionarlo todo. –Secó las lágrimas tiernamente con los pulgares.
-¿Crees que razonará? –Tragó saliva.
-No lo sé. –Admitió. –Cris, al fin he admitido lo que siento por ti. Y no voy a dejar que nada se interponga. Te prometo que estaremos juntos.
-Te creo. –Sonrió.
-Tengo que irme, me están esperando. –Besó su frente y ella le acompañó hasta la puerta.
-Hasta luego. –Agitó la mano a modo de despedida.
-Lamento decirte, preciosa, que hoy no nos veremos. –Trató de ocultar la decepción, pero no lo consiguió. –Lo siento, es que… -Comenzó.
-Ve, tranquilo. –Le dio un leve abrazo y él se fue.
Una vez estuvo sola, suspiró. Ni siquiera sabía qué eran.
 
-Blas, ¿está todo listo? –Preguntó Dani por enésima vez.
-Sí. –Repitió el castaño, algo harto. -¡Lo preguntaste ya once veces!
-¿Qué ocurre? –Carlos entró en la sala, sorprendiéndoles.
Sabía que el otro rubio le estaba preparando algo a Cris, pero no era tan malo como para estropearlo, por lo que fingió no saber nada.
-Nada, tío. –Dani se acercó a él. –Sabes que te quiero.
-Y tú también lo sabes. –Sonrió, sincero. Se abrazaron. –Solo que…
-Lo sé, te gusta.
-¿Qué has planeado? –Preguntó con curiosidad una vez ya se habían separado.
-Es una sorpresa. –Le sacó la lengua, riendo. -¿Amigos? –Tendió la mano.
-Más que eso: hermanos.

2 comentarios:

  1. AAAAAAAAAAAaaaaaaaaaiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnssssssssss!!! Que adorable! Me ha matado la ultima frase ^^
    Un muxu enorme!

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    1. ¡Holi! Aw, muchas gracias, me alegro. :3

      Beeeeeeeeeesos^^

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