jueves, 5 de diciembre de 2013

Capítulo 15: Noticias y reconciliación.

Capítulo 15: Noticias y reconciliación.

Cris estaba controlándose para no cruzarle el rostro de un bofetón a Diego, pero eso era por el bien de su relación con Dani.
-Lo haces genial. –Susurró él en su oreja.
-Lo hago por lo que hago. –Fingió una sonrisa antes de entrar en una tienda. –Tengo hambre, ¿sabes? –Y, por primera vez y con sinceridad, rió.
-Yo también. –Sonrió él antes de liberarla de su brazo y coger simplemente su mano.
-¿Y si vamos mejor a casa? –Él asintió.
Dieron unas cuantas vueltas antes de ir a su casa. Sacó las llaves del bolso, abrió la puerta y entraron. Los chicos estaban en el sofá viendo la tele.
Cerró la puerta, sabiendo que ellos sabían de su presencia.
-Te he echado de menos. –Murmuró Dani, juntando sus labios.
-Y yo a ti. –Sonrió ella. -¿Os apetece si pido algo para comer? –Preguntó.
-Nosotros nos tenemos que ir, ¿hay alguna puerta trasera o algo?
-No lo sé, el problema es que ahora los periodistas no me van a dejar. –Se agobió.
-Sí te van a dejar, porque ya tienen lo que quieren: Tú sales con alguien no famoso. Y tú tampoco eres famosa.
-Aún. –Añadió David. –No olvides eso, Dani. Cuando sea famosa este será su día a día.
-Chicos… -Acababa de darse cuenta de que esas palabras eran ciertas. No tendría vida privada, y su relación con Dani sería televisada. Porque tarde o temprano se sabría.
En eso sonó el timbre y Diego fue a abrir.
-¡Es Ángela! –Dejó que pasase y cerró la puerta.
-Oh, yo… -Nada que dijese sería suficiente, por lo que se limitó a abrazarla. –Lo siento tanto…
-La culpa es mía. –La pusieron al día y alucinó. –Un momento, que yo también tengo que contar algo… -Miró a Álvaro de reojo. –Tengo novio.
-¿¡Cómo!? –Gritó ella. -¿Y no me lo dices? –Se hizo la ofendida.
-No sabía cómo decirlo. –Admitió Álvaro, abrazándola por la cintura.
-Me alegro mucho por vosotros, chicos. –Les abrazó.
Se giró para mirar a Diego, saltaba a la vista que no estaba contento con la confesión, y Cris estaba segura de que él en realidad seguía enamorado de Ángela. Pero no dijo nada.
Después de haber comido, cuando eran las siete de la tarde o así, acompañó a Diego hasta la puerta. La abrió, sabiendo que habría muchos periodistas. Y, efectivamente, los flashes de las cámaras les invadieron.
Fingieron que no estaban antes de mirarse a los ojos como si estuvieran realmente enamorados. Aunque para él, que llevaba años auto-convenciéndose de que la amaba, fue fácil.
-Hasta luego. –Tomó su rostro entre sus manos y juntó sus labios muy levemente. No se sentía como imaginaban:
Ella creía que se reiría y vomitaría, pero sin embargo fue como besar una pared.
Y él… Bueno… Él… No fue como en las películas, con fuegos artificiales y cantos angelicales… Odiaba admitirlo, pero cuando besaba a Ángela sí era así.
-Adiós. –Le despidió con la mano antes de cerrar la puerta y suspirar sonoramente. – ¡Dios, ven aquí! –Cogió a Dani por el cuello de su camisa y le besó –casi desesperadamente- tratando de sacarse ese sabor de la boca.
-Llevaba un gran rato deseando que hicieses eso. –Comentó él con los ojos cerrados.
-¡Ey, chicos, tenemos que irnos!
-Ni hablar, habrá periodistas fuera. –Dijo rápidamente Ángela.
-Mañana tenemos que grabar, Cris. –Se notaba la desesperación en la voz de Carlos.
-No es mi culpa, chicos. –Bufó. –En serio, yo también tengo que grabar

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