domingo, 8 de diciembre de 2013

Capítulo 26: De vuelta a la rutina.

Capítulo 26: De vuelta a la rutina.

Ya habían empezado las clases de nuevo, y en la clase de Cris había dos nuevas alumnas: Marta y Ainhoa. Ambas lectoras.
-La primera era rubia, ojos verde azulado y alta.
-La segunda era pelirroja (teñida), ojos marrones y de estatura media. Llevaba gafas.
Cristina se acercó a ellas junto con Ángela, porque no les gustaba dejar a la gente marginada.
-Pues yo soy Cris. –Se presentó y les contó todo. Resulta que a ambas les gustaba Auryn y les prometieron presentarles a los chicos.
-Yo soy Ángela. –Las otras dos se presentaron y se enteraron de que a Ainhoa le gustaba mucho dibujar.
-Chicas, yo he quedado con los chicos, ¿Os venís? –Disfrutó al ver las caras de las nuevas, eran para grabarlas. –Son humanos, ¿Eh? Vamos. –Rió, observó su ropa
(http://www.polyvore.com/normal_20/set?id=103298741) y corrió hacia la entrada del instituto, donde les esperaban los chicos. Se tiró encima de Dani, quien la cogió en brazos y le dio vueltas en el aire antes de volver a depositarla en el suelo y juntar sus labios.
-A ti te conocemos. –David se acercó a Ainhoa. -¡Ainhoa! –Gritó, alargando mucho la última “a”.
-¡Pastelito! –La abrazó y entre todos les contaron a las chicas que la conocían de conciertos, pero que en MCA 2012 David y ella se hicieron fotos juntos y tal.
-Ya me preguntaba yo cuándo vería de nuevo a esta preciosidad. –Ella se sonrojó e intentó ocultarlo, pero no con mucho éxito.
-¿Y ella? –Álvaro se acercó con curiosidad a Marta, que estaba algo alejada de los demás.
-Soy Marta. –Sentía que se iba a desmayar, ella era smiler.
-¿Estás bien? –Se alarmó al ver la cara de “Me va a dar un infarto” que tenía.
-Es smiler. –Explicó Cris.
-¡Ah, ya lo entiendo! –Rió y la abrazó, levantándola del suelo. Ella ni se inmutó, estaba paralizada.
-¡Niña, pero reacciona! –Cris le dio una suave colleja y Marta reaccionó, pegándole en el brazo. -¡Oye, qué yo te he dado flojo! –Se frotó la zona y volvió con su novio. -¡Pues ya no te ayudo con Álvaro! –Hizo un pucherito.
Ainhoa y David estaban sentados en un banco, hablando, y unas amplias sonrisas decoraban sus rostros. Marta y Álvaro seguían abrazados, también hablando. Carlos y Blas hacían el retrasado, y Cris y Dani… Bueno, ellos se estaban comiendo los morros en toda regla.
-¡Buscaros una habitación! –Gritó Álvaro, riendo.
-¡Búscatela tú! –Cristina le ignoró y luego se reunieron todos, pero cuando iba a proponer ir al cine, apareció una chica corriendo, que se acercó a Cris.
-Perdona, ¿Tú eres Cris? –Jadeó. Ella asintió, preocupada, estaba demasiado roja. O no era Auryner o no se había dado cuenta de la presencia de los chicos. –La directora me ha pedido que te de esto. –Le entregó un papel y ella lo leyó.
-Ah, claro, yo te lo enseño encantada. –Sonrió y la chica se fijó en los demás. O al menos eso supuso, porque estaba comenzando a palidecer. –Ya les conoces, ¿No? –Rió mientras Dani rodeaba sus hombros con un brazo.
-Yo soy Meri. –Se presentó una vez ya estaba tranquila. Cris la miró detenidamente, medía aproximadamente metro sesenta y cinco, su pelo era de un marrón que casi podía confundirse con negro, y sus ojos eran del color del chocolate.
-¿Cuál es tu favorito? –Le preguntó Carlos, pasándose una mano por el pelo.
-¿En serio lo preguntas? –Alzó una ceja, sonriente.
-¿Yo? –Asintió. -¡Bien, al fin una sombrerita! –Todos rieron, ese chico nunca tendría remedio.
Cuando quisieron darse cuenta, ya era de noche, y se dieron los teléfonos y se fueron a sus casas.
-Yo veo a Carlos con Meri. –Le dijo Cris a Dani una vez estaban cenando.
-Y yo a Marta con Álvaro. –Contraatacó él.
-Y a Ainhoa con David. –Añadió ella.
-Blas se nos queda solo.
-Ay, sí, pobre. –Terminaron de cenar, recogieron las cosas y se sentaron en el sofá, frente a una televisión en la que se veía “La que se avecina”.

Dani sonreía cada vez que Cris reía viendo las barbaridades que los personajes de esa serie hacían, amaba la risa de su novia. Cuando quiso darse cuenta, ella ya se había quedado dormida, por lo que la cogió en brazos con cuidado y subieron a la habitación que compartían. Ni se puso el pijama, se tumbó a su lado, la rodeó protectoramente con sus brazos y se quedó dormido.

El despertador sonó a las nueve, ya que Cris ese día tenía su primera clase a las diez y veinte.
-Odio este cacharro. –Reprimió el impulso de estrellar el despertador contra una pared y se levantó.
-Amo tu buen humor de recién levantada. –Dijo Dani con ironía, entrando en la habitación. Ella hizo un pucherito y le sacó la lengua, cual niña pequeña.
-Anda, voy a darme una ducha, que a primera tengo matemáticas y necesito estar despierta. –Se metió en el baño, cerró la puerta, y lo siguiente que escuchó el rubio fue el ruido del agua al golpear el suelo de la ducha.
Entró el twitter, respondió a unas cuantas menciones de fans y justo salió ella, ya lista (http://www.polyvore.com/normal/set?id=73698320).
-Preciosa. –Silbó ridículamente y ella le abrazó. –Uy, ¿Y esto?
-Pues que tengo que decirte algo. –Se mordió el labio, culpable.
-¿Qué ocurre?
-Hoy no vamos a poder vernos, es viernes y vamos a hacer algo así como una noche de chicas. –Él suspiró, le había preocupado.
-No te preocupes, me parece genial. Ve y diviértete.
-Es que quiero juntar a Ainhoa con David, a Marta con Álvaro y a Meri con Carlos.
-No me digas que salgo con una celestina también. –Se burló él, y ambos acabaron riendo a carcajadas.
-Lo sé, tengo más trabajos que la Barbie. –Movió el pelo como si fuese la chica de un anuncio de champú y se separó, sin borrar la sonrisa que tanto amaba él de su rostro. –Bueno, amor de mi vida, tengo que irme.
-¿Y ese apodo? –Preguntó alzando una ceja.
-¿No te gusta?
-Que va, si me encanta. –Rodeó su cintura con sus brazos antes de plantarle un beso.
-¿Qué hora es? –Él miró su reloj antes de responder.
–Las nueve y media, ¿Por?
-Para saber cuánto tiempo me quedaba con mi chico favorito, tonto. –Le besó y así pasaron la media hora siguiente, entre besos y caricias de enamorados.
La acompañó hasta el instituto y huyó después de darle un beso, aprovechando que allí había poca gente. No tenía ganas de ponerse a firmar autógrafos desde tan temprano.
Le lanzó un beso discretamente antes de meterse en su coche y desaparecer. Fue a una cafetería, allí había quedado con los chicos la noche anterior.
Llegó y no había nadie, por lo que se pidió un café y se sentó a esperar.
-¡Te repito que no! –Alcanzó a oír a Carlos gritarle a Blas, aunque ninguno parecía enfadado. Los demás entraron después de ellos y se sentaron junto a Dani.
-¿Qué les pasa? –Le preguntó a Álvaro. Éste levantó la vista de su taza y le miró.
-Pues que Blas se siente solo porque todos estamos “emparejados”. –Hizo comillas, provocando que el rubio riese.
-Ay, Blasito, pero nos tienes a nosotros. –Todos rieron tanto que les dolía la barriga. –Ah, esta noche podemos hacer noche de chicos, Cris va a secuestrar a vuestras “novias”. –Protestaron, no eran sus novias. –En cualquier caso, queréis que lo sean. –Se encogió de hombros.

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